P&P arquitectos

15 claves para una buena distribución

07 de Julio de 2014  |  11:35

 

 

 

A la hora de proyectar una casa, debemos tener en cuenta que el diseño tiene que ser funcional y acorde a nuestras necesidades; sacando el máximo provecho al espacio del que dispongamos.

 

A todo el mundo se le ha pasado por la cabeza diseñar su propia reforma, cosa que recomendamos dejarlo en manos del técnico competente. Pero para todos esos curiosos y curiosas, os dejamos unas claves básicas para diseñar una correcta distribución.

 

1.  En primer lugar deberemos analizar la parcela donde vamos a construir la casa; sus dimensiones, y desniveles, así como los terrenos o construcciones colindantes.


2.  Asimismo, es muy importante analizar la geometría de la parcela. La construcción se debe adaptar a la forma de la parcela, ya sea cuadrada, alargada o de cualquier forma irregular.

 

3.  La orientación de la parcela será clave a la hora de aprovechar el soleamiento. Además deberemos estudiar la proyección de sombras de los edificios colindantes para distribuir las fachadas y los huecos de forma adecuada potenciando la entrada de luz natural.

 

4.  Cuando hagamos la distribución interior, daremos una función determinada a cada espacio de la casa teniendo en cuenta el  presente y el futuro.

 

5.  Tras la asignación de las funciones de las habitaciones, deberemos pensar, según el uso que vayamos a dar a cada espacio, el mobiliario y distribución adecuada para ese uso.

Una cocina se distribuye de acuerdo con el orden de actividades que en ella se llevan a cabo: almacenar, preparar, cocinar, comer y lavar.

 

Es en la cocina o en el baño donde el mobiliario y accesorios estarán más determinados, ya que la función de estos espacios en el hogar es fijo.
En los dormitorios, los muebles y decoración se deberán adecuar a las necesidades o actividades del propietario de esa habitación, así como su personalidad.
En las salas comunes podremos usar elementos más decorativos que funcionales, pero siempre también teniendo en cuenta, qué actividades desarrollarán los miembros de la familia en esos espacios comunes.

 

 

6.  Deberemos analizar bien los espacios que queramos tener y eliminar los que no vayamos a usar. Por ejemplo el hall de entrada, las buhardillas, o las habitaciones de sobra, pueden ser espacios que nos sobren y por tanto ese espacio lo podemos ampliar para estancias que realmente usemos más, como la cocina o el salón. Es mejor tener menos estancias pero generosas, que muchas pequeñas. Además, evitas espacios intermedios como recibidores o pasillos.

 

7.  Orientar la decoración hacia las fuentes de luz. Así, en el salón ubicaremos el sofá frente al ventanal y en el dormitorio colocaremos la cama en paralelo a la misma. Arrima lo más voluminoso a las paredes, además de elegir formas y tamaños proporcionales al espacio. Tan contraproducente es un sofá muy grande en un espacio pequeño como uno demasiado reducido en un ambiente amplio.

 

8.  Tendremos en cuenta que la ubicación de los muebles no dificulte la circulación ni el acceso a puertas ni al contenido de otras piezas.

 

9.  Suprimiendo las divisiones entre estancias ganaremos continuidad entre zonas muy relacionadas como cocina y comedor o dormitorio y baño.

 

 

10.  Ya sea un entrante entre pilares, el espacio bajo la ventana o el hueco de la escalera, no debemos dar ningún espacio por perdido y buscar la solución que mejor lo aproveche en función de las necesidades de la estancia. Por ejemplo, con las camas pegadas a las paredes se puede ganar mucho espacio.

 

11. Ampliar la superficie acristalada siempre que podamos, reduciendo las perfilerías al mínimo y ampliando los huecos.

 

12.  El orden es un aliado del espacio. Por ello, recomendamos calcular siempre al alza y planificar todos los armarios y las zonas de almacenaje que puedas. Sobre todo si hay niños pequeños en casa.

 

13.  A modo de mampara, panel móvil o puerta corredera, las separaciones de cristal son un paso abierto a la luz natural.

 

14.  Amplía las estancias ganando metros útiles al exterior construyendo voladizos o balcones, siempre que la normativa lo permita.

 

15.  La cubierta de tu vivienda puede ser una terraza más. Aprovéchala colocando zonas verdes y elementos para crear sombra, sácale el máximo partido a tu vivienda.

 

 

 

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Por P&P arquitectos  |  Julio, 2014  |  BlogFacebookTwitterLinkedin


 

 

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